Hemorragias: Clasificación y Tratamiento

Este blog fue hecho por:
Diana Jazmín Dìaz Castañeda
¿Qué es una Hemorragia?
Hemorragia significa escape de sangre
de los vasos sanguíneos. El término hemorragia generalmente se refiere a una
pérdida de sangre considerable.
¿Cuál es la causa de la hemorragia?
Se llama hemorragia a todo sangrado
copioso, bien sea interno o externo, que se produce a partir de los vasos sanguíneos. La causa más obvia de hemorragia la constituyen los traumatismos o heridas que recibe
un vaso sanguíneo. La hemorragia se debe a veces a un aneurisma (algún punto débil
que aparece en la pared de una arteria y que con frecuencia está presente desde
el nacimiento). Con el tiempo, las paredes del vaso sanguíneo en el sitio del aneurisma tienden a adelgazarse y a sobresalir en forma de globo, a medida que la
sangre circula por el vaso, lo cual las hace propensas a roturas y filtraciones
de sangre.
La hipertensión, o tensión arterial
alta, es a menudo un factor contribuyente en las hemorragias cerebrales, que
pueden provocar una apoplejía (Es un sangrado dentro de un órgano o pérdida de la circulación hacia un órgano). En otros casos, los vasos sanguíneos se desgastan
con los años. La diabetes incontrolada puede
igualmente debilitarlos, especialmente a los de los ojos (retinopatía). El uso
de medicamentos que afectan a la coagulación de la sangre,
incluida la aspirina, facilitan en ocasiones la producción de hemorragias.
Los trastornos de la coagulación también pueden dar lugar a pérdidas de sangre. Entre ellos se cuenta la hemofilia, afección
hereditaria que impide la correcta coagulación de la sangre.
Síntomas
La señal más clara de hemorragia es el sangrado
visible, pero a veces la única manera de determinar si ha habido una hemorragia
interna es estar atento a síntomas o manifestaciones de una enfermedad, como la apoplejía. En las
hemorragias cerebrales, y dependiendo de la localización de la hemorragia, los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, pérdida
funcional en un lado del cuerpo, cambios visuales, debilidad o entumecimiento y
dificultad para hablar, tragar, leer o escribir; problemas de equilibrio
físico, disminución de la atención, vómito, rigidez de nuca, confusión, letargo
o coma.
Diagnóstico
Si hay sangrado visible, la causa de la
mayoría de las hemorragias es obvia. Los análisis de sangre y de líquido
cefalorraquídeo también pueden revelar la presencia de hemorragia. La
tomografía computada (TC) es una importante exploración radiológica que permite
evaluar el cerebro y otros tejidos orgánicos para determinar si han sido
afectados por una hemorragia.
Tratamiento
El primer objetivo del tratamiento es detener la
hemorragia. Las hemorragias debidas a traumatismos o a la
rotura de vasos sanguíneos se pueden contener por pinzamiento del vaso
sanguíneo o por reparación de la rotura. Las que se deben a la ruptura vascular
por causa de hipertensión arterial pueden tratarse con
medicamentos que reducen la tensión arterial (antihipertensivos), el espasmo
muscular de las arterias (antiespas-módicos) y el dolor (analgésicos). Para
aliviar la presión cerebral ocasionada por la acumulación de sangre derramada,
tal vez sea necesaria una intervención quirúrgica. Y las personas que sufren de
trastornos de coagulación pueden ser tratadas con factores de coagulación.
Medidas preventivas
Una dieta sana, el ejercicio regular,
la reducción del consumo excesivo de sodio con la sal de mesa, el mantenimiento
de un peso normal y la toma correcta de los medicamentos recetados por el
médico suelen ser suficientes para normalizar la tensión arterial alta. La
abstención de drogas nocivas también contribuye a prevenir las hemorragias. El
consumo de cocaína, anfetaminas y alcohol, sobre todo en los jóvenes, se asocia
con mayor frecuencia a las hemorragias cerebrales. Usar casco cuando se monta
en bicicleta, monopatín o patín integral, y llevar abrochado el cinturón de
seguridad en los vehículos automotores, protege de lesiones graves al cerebro.
La retinopatía puede prevenirse o reducirse con un buen control de la diabetes; es decir, manteniendo los azúcares de la sangre a
un nivel más o menos normal.
Síntomas de hemorragia externa (por herida abierta) y hematomas
• Confusión o pérdida de la lucidez mental • Piel fría y humedecida • Vértigo o mareo luego de sufrir la lesión • Descenso de la presión arterial • Palidez • Aceleración del pulso y su consiguiente aumento de la frecuencia cardíaca • Debilidad
Síntomas de hemorragia interna (sangrado interno)
• Dolor abdominal
• Hinchazón abdominal
• Dolor de pecho
• Hinchazón abdominal
• Dolor de pecho
Síntomas de hemorragia externa a través de orificio natural del cuerpo
Los síntomas de este tipo de hemorragia estarán marcados por la
presencia de sangre en:
• Las heces (color negro, marrón o rojo rutilante)
• La orina (roja, rosa o de color té)
• El vómito (rojo o marrón oscuro)
• El sangrado vaginal más profuso de lo normal o luego de la menopausiaHemofilia
Es una enfermedad que se manifiesta por la dificultad
en la coagulación de la sangre. Esta enfermedad provoca una deficiencia que
impide la coagulación correcta y rápida de la sangre. Los sangrados no son
pueden ocasionarse por factores externos o se espontáneos.
La hemofilia es una enfermedad genética que se manifiesta en la
dificultad de coagulación adecuada de la sangre. Está ligada al cromosoma X y
se caracteriza por la aparición de hemorragias internas y externas, debido a la
escasez de globulina antihemofílica, una proteína coagulante.
Hay 13 factores de coagulación identificados, los que actúan en cascada.
Cuando falta alguno de los factores, la sangre tarda más tiempo en formar
coágulo, o no forma uno que sea adecuadamente consistente para detener el
sangrado. Esto provoca que en hemolíticos graves, hasta las heridas pequeñas, provoquen hemorragias abundantes, incluso mortales.
Definimos tres variedades sobre qué es
hemofilia: A, cuando el factor VIII es deficitario, B cuando el déficit está en
el factor IX, C indica déficit en el factor XI.




